October 28, 2020

Elecciones 2020: ¡Carne roja para las bases!

En Vista Grande elaboramos de manera habitual y rigurosa perfiles de los consumidores basándonos en sus actitudes, normalmente en aspectos como la calidad, la comodidad, la salud, la responsabilidad social y la relación calidad-precio, con el fin de ayudar a nuestros clientes del sector de bienes de consumo envasados (CPG) a comercializar, innovar y desarrollar las categorías de productos de consumo.

Algunas de nuestras preguntas de perfilado pueden parecer un poco atrevidas o intrusivas, ya que clasificamos a los encuestados anónimos en función de aspectos como los ingresos, la raza o el origen étnico. Confieso que me siento un poco incómodo al respecto, y hemos realizado algunas modificaciones para adaptarnos a los nuevos tiempos, por ejemplo, hemos añadido una tercera opción de género, permitimos la selección múltiple en cuanto a la raza, etc. A menudo me he preguntado que si estamos dispuestos a hacer preguntas tan personales y delicadas, ¿por qué no ir más allá y hacer otras preguntas sensibles como la orientación sexual o la afiliación religiosa? Aún no hemos llegado a ese punto, pero, en consonancia con la temporada electoral, hemos decidido abordar con firmeza otro tema tabú en la sociedad educada: la política presidencial (inspire, espire).

El tema de este artículo es la relación entre las preferencias de voto y las preferencias alimentarias (específicamente, las actitudes hacia el consumo de carne). Todos sabemos que este es un país dividido por líneas políticas y vemos cómo eso se manifiesta en áreas completamente ajenas a la política gubernamental, como lo que leemos, vemos, jugamos, escuchamos, etc. Entonces, ¿por qué no analizar también lo que comemos?

Bueno, lo hicimos. Los siguientes datos reflejan las respuestas de 9335 encuestados en octubre de 2020. En primer lugar, establezcamos cinco definiciones de grupos alimentarios para mayor claridad:

  1. Carnívoro = consumidor de carne sin complejos y entusiasta (a por todas)
  2. Carnívoro moderado = intenta comer menos carne de res o de cerdo (quiere portarse bien, pero sin exagerar)
  3. Flexitariano = semivegetariano, come sobre todo verduras y un poco de carne roja o blanca (admira a Michael Pollan).
  4. Pescetariano = consume solo carne que provenga de lagos, ríos o mares
  5. Vegetariano = consume solo verduras, incluye a los veganos que evitan los lácteos y tal vez la miel, dependiendo de a quién se le pregunta
Eat No Meat?.jpeg

A continuación se muestra la distribución de los estadounidenses adultos según esas definiciones…

attitudes toward meat consumption.png

Así pues, a grandes rasgos, la mitad de los estadounidenses son consumidores empedernidos de carne, el 40% está sustituyendo algunas comidas de carne roja por carne blanca o pescado por motivos de salud, y el 10% está reduciendo considerablemente su consumo o ha dado la espalda por completo a la industria cárnica por razones de salud, medioambientales o de bienestar animal.

Analizamos los datos basándonos en diversos factores demográficos y geográficos. Varios de los grupos demográficos habituales mostraron poca correlación; por ejemplo:

  • Los hombres (53%) eran ligeramente más propensos a ser carnívoros que las mujeres (49%).
  • Las personas de mediana edad eran ligeramente más propensas a ser carnívoras; la Generación Z y los adultos mayores eran las menos propensas a serlo. (¿Y los millennials?, se preguntará usted de inmediato. En la media).
  • Los ingresos no predicen nada.
Carnivores by Race.png

La raza resultó muy interesante. Menos de un tercio de los afroamericanos son carnívoros convencidos, en comparación con el 53 % de los blancos, el 45% de los hispanos y el 38% de los asiáticos.

Observamos algunas diferencias clave según la región del país:

  • Los residentes del centro-norte occidental (62%) y del centro-sur oriental (58%) son los más propensos a ser carnívoros.
  • Los residentes de la costa del Pacífico (42%) y de la costa atlántica central (47%) son los menos propensos a ser carnívoros.

La densidad de población fue muy reveladora: los estadounidenses que viven en entornos rurales tienen 20 puntos más de probabilidades de ser carnívoros que los que viven en zonas urbanas.

Lo que nos lleva a la cuestión más acuciante: la preferencia del candidato presidencial. Dado lo que hemos compartido sobre raza, región y ruralidad, probablemente pueda adivinar la correlación. A continuación mostramos las preferencias por los candidatos presidenciales de cada uno de nuestros cinco grupos alimentarios:

Pres Pref by Diet Group.png

Entonces, ¿votamos como comemos? ¡Sí! Biden tiene una ventaja de 20 puntos entre los carnívoros moderados y los flexitarianos, y cuenta con una ventaja de 40 puntos entre los pescetarianos y los vegetarianos. Si viviéramos en los EUAV (Estados Unidos de América Vegana), podríamos dar la victoria a Biden ahora mismo y no quedarnos despiertos hasta las 2 de la madrugada del martes.

Por otro lado, Trump está arrasando entre la mitad de los Estados Unidos que quiere su carne y la prefiere roja. Así que, cuando David Axelrod menosprecia el mitin de Trump por lanzar carne roja a sus bases, tal vez el equipo de campaña de Trump debería seguir su consejo al pie de la letra.

Este es el tercero de una serie de artículos sobre el periodo previo a la jornada electoral. Si le gusta este contenido, consulte los demás artículos y considere la posibilidad de seguir nuestra página Vista Grande en LinkedIn. Prometo que trataremos otros temas después del próximo martes.

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